A través de...

A través de...

Viajar al Sur es una manera de entender que hay gentes que miran la vida (la suya) a través de los barrotes que les ha impuesto la pobreza; a través de los barrotes que les ha levantado la injusticia; a través de los barrotes que les ha creado el olvido y el silencio... Son barrotes que estuvieron siempre ahí, en todo momento, desde el principio...

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Y aquí, más cerca, en esos “pueblos” del Norte, tan prósperos, tan ricos, hay gentes (muchas) que miran también la vida a través de unos barrotes. Unos barrotes que nunca se atreverán a quebrar. Que ellos mismos se han creado. Que sólo ellos ven.

(En Monterrey, México, cuando todo está tan lejos, cuando todo está tan cerca...). 

(Lucas, amigo, la lucha -la de verdad, la auténtica, la tuya- no sabe, no entiende, de términos medios...).

La lucha de la verdad no

La lucha de la verdad no entiende de terminos medios. Absolutamente de acuerdo. Morir para volver a nacer.

!Son barrotes tan distintos!

Qué buena distinción haces Santiago.
Los barrotes que se encuentran y que tanto cuestan superar, impuestos por la pobreza y el hambre.
Y los barrotes psicológicos autoimpuestos en la ceguera colectiva del que todo tiene.
Todas las "grandes" preocupaciones que se tienen por aquí, más cerca, muchos pueblos del sur ni los imaginan porque están ocupados en una de sus mayores preocupaciones: ¿qué llevarse a la boca?
Si su preocupación es qué comer, ¿cómo van a estar filosofando sobre quienes somos o a dónde vamos? Si su preocupación es qué comer, ¿cómo van a estar pensando qué quieren ser como pueblo?
Con hambre la vida se mira distinta, se mira el ahora no el mañana.

Un abrazo

Ayudar a construir... destruyendo

...Después;
aquí, allí y allá,
también están los que, gracias a la acción de una enseñanza, de unas palabras 'certeras',
después de la emoción que brota tras leer aquellas frases llenas de subjetividad, sinceridad y experiencia...

...logran algo mágico:

Romper los barrotes.

A mi juicio, esos son los más importantes.

Quizá no sea el término medio lo que hayas de reconocer.
Es posible que, esta vez, ni siquiera debas darlo todo...

...para caminar, a veces, basta con reconocer ese punto de inflexión del camino en el que todo... empieza a cambiar.

Lo demás, creo, suele venir... solo
(o no).

Abrazos desde 'aquí',

R.

Punto de inflexión

Es cierto, esos barrotes invisibles existen, esos barrotes que muchas veces nosotros mismos nos creamos, que nos hacen sentirnos atrapados, que nos impiden caminar y que tanto cuestan de romper. A veces el esfuerzo por romperlos y seguir es tan duro que no sabemos ver ese punto de inflexión del camino, ese punto en el que "todo" empieza a cambiar...,
La lucha, el darlo todo, caminar..., es tan difícil que cuando llegas a ese punto de inflexión no te lo puedes creerr, parece imposible que algo resulte fácil, o simplemente pase sin que hagas nada.
Quizás tengas razón, quizás de vez en cuando en lugar de estar tan pendientes del "todo" y el "nada", deberíamos pararnos, mirar a nuestro alrededor y disfrutar de "todo" sin pensar en "nada".
Gracias
Un beso
Lidia