Editorial

Expedición raramuri

Carta india (antes de partir)

Ésta no es –todavía– una carta de despedida. Es sólo un principio. Una invitación a compartir un sueño. Y a hacerte partícipe de una (pequeña y aún más humilde) aventura. Es un nuevo viaje. Otro. Diferente. Para mí. Tuyo.

Para volver (a empezar)

La distancia que separa el fin del principio no existe. El tiempo no pasa para quien no envejece. De nada sirve buscar la verdad si lo luego aceptas la mentira. El viaje más largo no ha de ser siempre el que te conduzca más lejos. Y los caminos pueden ser –quizás– infinitos. Pero tu ruta ha de ser sólo una. Retroceder también implica caminar. Es cierto. Aunque el pasado es sólo eso: Pasado. Siempre hay dos estrellas que se cruzan (si sabes esperar)...

Tan solo

Puedes quejarte de tu soledad. O también aprender de ella. La soledad buscada... da. La soledad impuesta quita. Y quizás hay algo peor que esas “dos” soledades. Sucede a veces. Y es sencillo. Recuérdalo...

Dos preguntas

Antes de darlo todo por perdido, deberías hacerte dos preguntas. Intentar responder a dos interrogantes sencillos y directos. Y quizás en esas preguntas encuentres también algunas respuestas.

De mentiras y soledades

Hace días que una frase recorre mi mente. Es un simple tópico. Un enunciado trillado y usado. Poco original. No esperes en este texto nada nuevo. Quizás, unas palabras muy vistas. Incluso, muy citadas ya. Una vieja amiga (del Sur) siempre escribía esa frase en sus mails. Yo hace tiempo que la sabía. Tú, seguramente también. Pero algunas cosas y algunas personas han hecho que últimamente la recuerde día tras día. Quizás es un mensaje. Quizás, una advertencia. Quizás, abrir los ojos. Dicen, y es cierto, que…

La 'gran' aventura

Podría hoy decir simplemente –y sin faltar a la verdad– que mi destino, mi viaje, mi rumbo esperan a expensas de lo que decida... un volcán. Bastaría eso. Pero en estos tiempos en que algunos buscan su destino sin atreverse a hacerlo; otros piensan (erróneamente) que el mejor viaje es el que nos lleva más lejos; y unos comienzan (comenzamos) a lustrar a la “estrella grande” para un viaje mágico a tierras chilenas, quisiera hablar de algo diferente. En un pasillo, en una mirada, en un recoveco, sin más, se esconde el secreto de “tu aventura” y dice así...

Está escrito

Da igual si aún no apareció. Poco importa que hayan pasado ya algunos meses, algunos años... No creas que los esfuerzos (los tuyos) fueron en vano. No pienses nunca que ese tren pasó... para no volver. No cuentes los días que se hicieron eternos... esperando. Te equivocarías si creyeras que estás o estarás solo...

Cuando el viaje... te ama

Desde Brasil, alguien que creía ser "pregunta" se convierte hoy para mí... en "respuesta". (Gracias). Y quizás lo que me pregunta sólo lo sabe ella. Y ella quizás debería ser la primera en darse cuenta que todo depende de hasta dónde estés dispuesta a llegar. Con ella, me encuentro al poeta portugués Fernando Pessoa (1888-1935), el mejor regalo en estos días... Dice Pessoa:

Tu turno

Hace unos días, quizás semanas, que no sabía qué escribir. Vienen algunos viajes, pero todavía es pronto. Y Guevara me tenía demasiado ocupado. Me dice un amigo, Lucas, que simplemente no escriba. Que lo hagan quiénes me leen: Tú, (yo) y todos los que alguna vez por algún motivo llegaron a esta página... Que ellos sean los protagonistas. ¿Cómo? Que cada uno comparta “esa” frase que siempre “viaja” a su lado... Hecho. Empiezo yo. Ahora es tu turno...

De acero y diamantes

El acero es uno de los materiales más duros que existen, pero no es un metal. Es una aleación. No existe en la naturaleza. Es una construcción humana. El titanio destaca también por su dureza. Y entre los minerales, el diamante es el más duro que se conoce... Del griego antiguo “adámas”: "propio", "inalterable", “indomable”. Solo un diamante puede tallar a otro diamante. Pero hay algo más fuerte...

Distribuir contenido